SALOMON BARRANCOS AGUILAR
(1915-2001)
 
Nació en el barrio de Guadalupe de esta ciudad de San Francisco de Campeche, Campeche; sus padres fueron el Sr. Salomón Barrancos y la Sra. Virginia Aguilar, comerciante y ama de casa respectivamente.
 
Dentro del seno familiar, su niñez transcurre de manera natural en el mismo barrio que lo vio nacer y es a la edad de cinco años, cuando empieza su vida escolar en la Escuela Miguel Hidalgo, donde culmina su educación primaria a la edad de 12 años. 
 
Por lo que respecta a su educación secundaria y normal, la realizo en el Instituto Federal de Capacitación del Magisterio – ahora Mejoramiento Profesional -. La influencia de sus maestros Ana María Guerrero López y Rafael Álvarez Barret crean conciencia en él, logrando influenciarlo para continuar con sus estudios superiores y es precisamente en estos tiempos cuando empieza a sentir el gusto por la literatura y decide ingresar a la Escuela Normal Superior de Oaxaca donde logra cursar la especialidad de Literatura.
 
La obra educativa del profesor Salomón Barrancos Aguilar fue muy notable y puede afirmarse que, sin su figura, la cultura campechana se habría visto notablemente empobrecida. Fue profesor en las escuelas de Chiná, Concepción, Nunkiní, Isla Arena, Hopelchén, en el Instituto Federal de Capacitación del Magisterio y en la Escuela Normal Superior del Instituto Campechano donde sus eros pedagógicos le hizo prestar sus servicio en dicha institución; hasta pocos meses antes de su muerte.
 
Dentro de su producción literaria podemos mencionar la mas sobresaliente “Miscelánea Literaria” en 1993, 30 cuentos, 35 poesías, 15 canciones y periódicos humorísticos. 
 
Salomón Barrancos Aguilar, eminente maestro de maestros calidad refrendada en toda una vida dedicada a la docencia contribuyo en la propagación de nuestra cultura a través de un legado de obras literarias, entre las que se destacan cuentos, poemas, canciones y acrósticos entre otras.
Falleció en la ciudad de San Francisco de Campeche el día 4 de septiembre de 2001 rodeado del cariño de los suyos y el respeto dolorido de alumnos y compañeros.